13/6/12

La última estación del tren


Los tripulantes del tren de la vida disfrutan el camino, al calor de unas velas y a la brisa del viento: bailan, gritan y gozan;  saben que pronto llegarán a la última estación; aunque cuando llegan no se enteran, porque la última estación suele ser impaciente con la hora de llegada de los tripulantes, y se adelanta.